Noches reversibles

Acércate a mí, como solías hacer antes. Haz que note tu respiración en mi pelo.
Susúrrame al oído tus palabras más profundas y hazme sentir única de nuevo.
Éramos dos, pero éramos uno.
Mentes sincronizadas, almas palpitantes, cuerpos unidos en uno solo.
Qué fácil es decir un 'te quiero', qué complicado es demostrarlo.
Por eso nosotros nos queremos en silencio; nada que decir, nada que demostrar.

Somos una ráfaga de emociones, un huracán de deseo, una nube de amor, algo indestructible.

Pero tú no te acercas, tu susurro no es más que aliento inaudible, no hay nada que demostrar...
Ahora que tenía tanto que darte...
"¿Qué te conmueve?", me preguntaste.
Yo respondí con un suspiro helado.

Hay tantas cosas... Personas que intentan ser bellas, perfectas. No me conmueve el hecho de que lleguen o no a serlo, sino que muestren voluntad de querer mejorar, de querer dar más de sí mismas para otras personas.

Cuando el egoísmo se supera, y en su lugar quedan la empatía y las ganas de hacer felices a otras personas, nos damos cuenta de la belleza que hay en cada uno de nosotros.

Moss Garden

En la oscuridad siempre hay una pequeña luz que asoma en lo más profundo de ella.
Aparece cuando las esperanzas comienzan a agotarse, cuando todo se cree perdido y es la ayuda para seguir adelante, para darnos ánimos a adentrarnos en el misterio de lo desconocido.
Una percusión un tanto extraña hace acto de presencia con su sonido relajante y abrumador, de un modo discreto y ligero.
Ello fue lo que hizo aquel viaje tan mágico y lleno de encanto.

Uncertain times

Yo estaré, pero... ¿Estaréis vosotros cuando yo os necesite?

Sin esta pregunta, mi vida sería mucho más sencilla de lo que es.
Dar y recibir: no tiene por qué ser recíproco, eso sería pensar de un modo egoísta.
Pero cuando sólo das, y no ves el atisbo de una recompensa por tu esfuerzo, entonces es cuando piensas que has malgastado tus fuerzas, más aún si no hay quien aprecie lo que hayas hecho por ellos...

No quiero ser idiota, de ésos hay muchos en el mundo.


Con el paso de tiempo, por lo menos, te vas dando cuenta de quién merece y quién no merece recibir.
¿Debo intentarlo más? ¿Es que no lo he intentado lo suficiente? ¿De verdad tengo alguna oportunidad?

¿...O tal vez debería desistir, aquello a lo que siempre aspiro pero aquello que nunca logro?



¿Por qué será?
... Porque tú nunca me serás indiferente.


Y a una acción, siempre hay reacción.

Mi primera combustión

¿Tengo una especie de Síndrome de Estocolmo o algo?

Porque con quien me hizo daño, en su momento, perdoné sin más, o ni siquiera eso; inconscientemente dejé que me hicieran daño, y yo seguía apreciándoles...
Lo peor es que eso aún no ha acabado.
Aún me sigue pasando.
¿Por qué a las personas que más quiero son aquellas que más daño me han hecho? (En general, hay excepciones...)

No sé si seré masoca o simplemente, soy idiota.



O son paranoias mías, o en verdad mucha gente se aprovecha/ha aprovechado de mí por ello...

K A R I M ♥






Cuando se despertó, no sabía bien qué hacer, pero de repente vino a su memoria algo importante.
Se dio cuenta de cosas.
¿Conoces esos días en los que, de golpe, eres consciente de que hay algo importante en tu vida y tal vez no le des la importancia de tal?
Así se sentía; seguramente por primera vez en su vida.
¿Qué hacer para demostrarle su cariño?
Decir "te quiero" cada día suena cursi y falso, pero si no lo dices y sabes que lo sientes, eres cruel y egoísta por guardártelo para ti. Supuso que con demostrar su cariño cada cierto tiempo, o más bien, cuando más se necesitara.

Se vistió casi corriendo, cogió su bicicleta y pedaleó todo lo que pudo hacia alguna dirección, quién sabe donde.
Cuando ya no pudo más, era casi mediodía, y no le quedaba agua, pero sabía qué hacer.
Con la bicicleta de la mano, caminó por un sendero abandonado.
Era un día de junio, de un calor asfixiante, pero se respiraba algo en el ambiente que se salía de lo normal. Un aroma a... ¿lilas, azahar...?

Siguió caminando.

Y entonces, una casa, pequeña pero preciosa en su modestia.
Una gran sonrisa se dibujó en su cara y, decidió que era momento de llamar a la puerta.

- ¿Quién es?
- Sólo abre...

La puerta se abrió y un muchacho, muy parecido a él, apareció.

- He venido solo para... - miró hacia el suelo y levantó la vista - ¿Sabes esa sensación en la que alguien es muy importante para ti y no sabes si tú también lo eres para él?
- Hmm... Alguna vez lo habré sentido, sí. ¿Por qué?
- Solo me lo preguntaba.
- Ah... Es que como se te ocurriera pensar eso de mí... - sonrió - ven.

Se dieron un abrazo, y no tardaron mucho en comprender por qué ni la distancia ni cualquier otra cosa pudo con ellos.










Feliz cumpleaños, Karim :)


Te quiero muchísimo, no lo dudes. Y siempre estaré ahí, cuando lo necesites ( y cuando no, también).










#Marta